Elisa Bretones, mi abuela, pintando un retrato al aire libre
Carlos Asensio Bretones
Infancia y juventud
El sexto de diez hermanos, Carlos Asensio Bretones nació en Oviedo, el 5 de octubre de 1925. Su padre José Asensio era farmacéutico y tenía una farmacia en la calle principal de la ciudad, la Calle Uría. Falleció en 1939, año en el que terminó la guerra civil española. Carlos tenía entonces 14 años.
Al fallecer su padre prematuramente, Carlos Asensio se sintió presionado para estudiar Farmacia en Madrid y poder así tomar las riendas en el futuro de la farmacia familiar. Su sueño era estudiar Arquitectura, pues era muy bueno dibujando y pintando como lo habían sido sus padres y sentía una gran afición por todas las artes: cerámica, escultura, dibujo, pintura, etc. que nunca abandonó incluso en la época en la que fue más prolífico en su faceta de científico (ver sección ARTE)
Hizo el doctorado con una tesis de bioquímica clínica en la Casa de Salud de Valdecilla (Cantabria). En el intervalo entre el final del doctorado, en 1953, y el comienzo de su dedicación a la enzimología en 1956, Carlos Asensio se ocupó de la farmacia familiar.
En la primavera de 1956, aconsejado por el premio Nobel asturiano Severo Ochoa, se incorporó como becario al Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) en la calle Velázquez de Madrid, en concreto al Instituto de Enzimología, a las órdenes de Alberto Sols, considerado en el ámbito de la ciencia como el pionero de la bioquímica en España.
Mi padre solía escribir en el reverso de las fotografías, lo que ayuda mucho a ubicar los personajes en el espacio y en el tiempo
Carlos Asensio (el primero por la izquierda, en brazos de su madre) y seis de sus nueve hermanos




