Agradecimientos

El 19 de marzo de 2026 (día del padre), publiqué la página web carlosasensiobretones.com.

Tras la publicación, me di cuenta de que faltaba algo que era para mí muy importante: agradecer individualmente a todas las personas que me ayudaron en esta tarea, difícil pero muy gratificante, de dar visibilidad en Internet a la figura de mi padre, el científico asturiano Carlos Asensio Bretones.

Muchos de los que están en esta lista, por las aportaciones fundamentales que hicieron, y a los que estoy especialmente agradecida, fueron becarios a los que mi padre dirigió la tesis, en el laboratorio del Instituto de enzimología y patología molecular del CSIC, dirigido por Alberto Sols.

Estoy en deuda con ellos, y les pido que me perdonen si me olvido de alguna de sus valiosas aportaciones:

Los autores del artículo Carlos Asensio and the dawn of molecular microbial ecology, junto a la familia de Carlos Asensio.<br />
A la izquierda de la imagen en pie Alfredo Aguilar, y a la derecha Fernando Baquero. Sentado a la derecha Victor de Lorenzo.<br />

Los autores del artículo Carlos Asensio and the dawn of molecular microbial ecology, junto a la familia de Carlos Asensio.

A la izquierda de la imagen en pie Alfredo Aguilar, y a la derecha Fernando Baquero. Sentado a la derecha Victor de Lorenzo.

Empezaré por los tres coautores del reciente artículo Carlos Asensio and the dawn of molecular microbial ecology (de Lorenzo, V., Baquero, F. & Aguilar, A.) https://doi.org/10.1007/s10123-024-00596-6

Víctor de Lorenzo, actualmente investigador en activo del CSIC. Mi padre falleció antes de que pudiera terminar la tesis que le estaba dirigiendo. Aparte de ser uno de los coautores del artículo citado, fue el que lo ha difundido más activamente en las redes sociales.

El Dr. Fernando Baquero, renombrado microbiólogo del hospital Ramón y Cajal, participó junto con Carlos Asensio en el descubrimiento y caracterización de las microcinas en la década de los 70 (desde el servicio de microbiología de La Paz al que pertenecía) y, tras el fallecimiento de mi padre, fue la persona que continuó con su desarrollo y difusión (además de Felipe Moreno, especializado en la genética de las microcinas).

Sus aportaciones y su sabio consejo de que me basara en la introducción de Alberto Sols al libro “Cartas desde América 1959-1962”, fueron de gran ayuda para la redacción de los textos.

Alfredo Aguilar trabajó como becario con Carlos Asensio desde 1975 hasta 1979. Posteriormente, desarrolló la mayor parte de su vida profesional en Bruselas, trabajando para la Comisión Europea en política científica. Dedicó dos artículos entrañables a destacar la figura de mi padre, uno de los cuales aparece en la pág. web (escrito 20 años después de su fallecimiento), y el más reciente, el ya citado, publicado por la editorial Springer en octubre de 2024, del que es coautor junto con Fernando Baquero y Víctor de Lorenzo.

El matrimonio Gancedo, Carlos y Juana María, ambos reconocidos bioquímicos y compañeros de Carlos Asensio en el equipo de Alberto Sols.

Me facilitaron los contactos de algunos becarios y personas que le habían conocido. También fotografías y artículos. Revisaron los primeros borradores, tanto de la web como de la página para Wikipedia (aún en construcción), y me dieron consejos muy valiosos.

Desde que les comuniqué mi idea, me animaron mucho y me transmitieron su interés en el proyecto.

El profesor y microbiólogo José García Bustos, me puso en contacto con Fernando Baquero y me dio los nombres de las personas que me podían dar más información por su cercanía con papá, los ya citados Fernando Baquero y Alfredo Aguilar, José Claudio Pérez Díaz y Jesús Govantes.

Jesús Govantes, hijo de los farmacéuticos Jesús Govantes y Ángeles Esteso, que estudiaron con Carlos Asensio en la facultad de Farmacia de Madrid, recibiendo los tres la distinción del premio extraordinario de carrera. Me envío algunas fotografías de la época universitaria de nuestros padres y se mostró muy interesado en el proyecto.

Jesús Govantes Esteso preside actualmente el laboratorio Normon, que fundaron sus padres, laboratorio del que Carlos Asensio fue asesor del Departamento de investigación.

Fernando Laborda, que fue profesor en la Universidad de Alcalá de Henares y secretario de esta, último destino de Carlos Asensio como catedrático. Me envió fotos del acto de toma de posesión de mi padre en dicha universidad.

Joaquín Martínez, uno de los últimos becarios de Carlos Asensio. Al fallecer mi padre, pasó a formar parte del equipo de José Claudio Pérez Díaz en el Hospital Ramón y Cajal, bajo la dirección de Fernando Baquero.

Me envío el archivo de vídeo de una entrevista que le hicieron a Carlos Asensio en televisión (del archivo histórico de RTVE).

El Dr. y microbiólogo José Claudio Pérez Díaz, becario de mi padre de 1972 a 1977, uno de los primeros y esencial investigador en bioquímica y taxonomía temprana de las microcinas, me proporcionó documentos y artículos de la época del descubrimiento de esta nueva familia de antibióticos. Me animó mucho y me facilitó datos y consejos muy valiosos para la reconstrucción de dicha etapa.

Carlos Asensio a la izquierda con Fernando Baquero (en el centro de la imagen) y en primer término a la derecha José Claudio Pérez Díaz.

Carlos Asensio a la izquierda con Fernando Baquero (en el centro de la imagen) y en primer término a la derecha José Claudio Pérez Díaz.

Con alumnos de la facultad de medicina de la Universidad de Alcalá de Henares en 1982.<br />
A la izquierda de la imagen está Carlos Asensio y en el centro Alberto Sols y el Nobel Severo Ochoa.

Con alumnos de la facultad de medicina de la Universidad de Alcalá de Henares en 1982.

A la izquierda de la imagen está Carlos Asensio y en el centro Alberto Sols y el Nobel Severo Ochoa.

Sin las aportaciones de todos estos científicos, y sus ánimos para seguir con el proyecto de dar difusión en la era digital a la figura de Carlos Asensio, este no habría sido posible. Además, gracias al libro “Cartas desde América 1959-1962” editado por su jefe y amigo Alberto Sols y cuyo prólogo escribió el Nobel Severo Ochoa, he podido reconstruir gran parte de la trayectoria profesional de mi padre.

Por otro lado, agradezco a mi familia, a mi madre, hermanos, a mi tía Ana Asensio (la hermana farmacéutica de mi padre) y sus primos de Santander, en especial a José Luis y Josefina, sus fotografías, dibujos de mi padre, artículos, anécdotas y en especial el haberme acompañado con ilusión durante esta aventura de volver al pasado y rescatar del olvido a Carlos Asensio Bretones, que contribuyó en gran medida al desarrollo de la bioquímica y la promoción de la ciencia en España, en la segunda mitad del siglo XX.